El acero inoxidable tiene infinidad de aplicaciones. Los que más nos interesa es su uso en objetos cotidianos como botellas, termos, llaveros, tazas metálicas, y en utensilios de cocina como cubiertos, vasos o sacacorchos. Aunque sean menos importantes que las herramientas de trabajo de médicos y doctores, nadie puede negar que tengan menos importancia.
Estos elementos están presentes en el día a día de todas las personas y suponen una cuota importante dentro de todos los utensilios creados con acero inoxidable. Por eso, empresas de todo tipo deciden usarlo en merchandising con el objetivo de mejorar la imagen de marca de las empresas.